
Para festejar el primer cumpleaños de HD, el Grupo Santillana saca la versión de bolsillo vía Punto de Lectura. No podría estar más feliz, esta nueva edición viene recargada con bonus tracks en los que me dio mucho gusto estar involucrado. Primero, nueva portada, un diseño de Paolo Renella que le da todo el protagonismo visual al narrador. Segundo, comentarios de la prensa que en su momento le dio la mano a la novela y la ayudó a conectarse con el público. Tercero, Preguntas Frecuentes (una entrevista) que, como su nombre lo indica, reúne aquellas cuestiones que aparecieron sin falta en las distintas ciudades por donde pasó nuestro corto pero intenso book tour. Y cuarto, Lista de reproducción: el iPod de Miguel, un pequeño orgullo personal en el que hablo-escribo sobre algunas de las canciones que aparecen en la banda sonora del libro, canciones que, de alguna forma, me ayudaron a definir el camino de HD y fueron, son, la puerta por donde ha entrado mucha gente hacia sus páginas.
No podré estar en la FIL personalmente, pero el miércoles 24, a las 19h00 en la sala Bolívar Echeverría del Centro Cultural Itchimbía, conversaré con Eduardo Varas (autor de Los Descosidos) vía skype. El evento se llama, muy convenientemente, “En línea”, y el tema será autores y libros 2.0 en el Ecuador del siglo XXI. Quiénes somos, qué nos une, qué nos separa, cómo se hace para vivir en nuestro país y tratar de escribir al mismo tiempo.

Por lo pronto, acá les dejo un track del iPod de Miguel. Es sobre la versión de “Don’t Think Twice it’s All Right” que aparece en uno de los capítulos. Ojo: no encontré videos de la versión en cuestión, pero encontré a Sophie Madeleine y estoy enamorado.
Nombre: Don’t Think Twice It’s All Right. Duración: 4:36 Artista: Bob Dylan Álbum: Before The Flood (disc 2) Puntuación: *****
Este tema presenta a quien a mi juicio es el personaje más intenso de la novela: Juliana. Tenía claro que esa intensidad era peligrosa y exigía ser cuidadosamente dosificada, por eso aparece poco y sus apariciones provocan efectos secundarios. Juliana pone esta canción tras enterarse de que hay un nuevo personaje en la vida de Miguel: su imagen freak del amor eterno. Él dice que es una versión grabada en 1966, pero la versión con la que trabajé la escena, la misma que escucho mientras escribo esto, fue grabada en 1974 y aún me afecta. Dylan canta-grita entre la rabia y la desesperación, como si esa mujer a quien le canta-grita estuviese en primera fila con otro y él quisiera asfixiarla con sus cuerdas vocales. Toca la guitarra acústica acelerando el pulso del tiempo y lo vuelve punk. El solo de harmónica hacia el final tiene tanto pulmón que me deja sin aliento. Así, de esa misma manera en la que me imagino a Dylan tocando esta canción, imagino a Juliana amando a Miguel. Quien ama siempre tiene la razón porque el amor es irracional.
En los primeros borradores, ahí donde ahora dice “Royal Albert Hall, 1966”, decía “Before The Flood, 1974” Horas antes de entregar la novela a mi editora decidí cambiarlo, me pareció que lo más dylanesco era inventar una versión de Don’t… para HD (también pensé en inventar una canción “inédita” de Dylan y soñé que alguien, en alguna parte del mundo, la buscaría hasta perder la cabeza). El Royal Albert Hall existe y está en Londres, pero Dylan no grabó su “Royal Albert Hall” Concert allí sino en el Free Trade Hall de Manchester. El concierto se popularizó con el nombre equivocado y la disquera le hizo honor al azar imprimiendo el álbum doble con comillas en el título. Por eso la noche del 17 de mayo de 1966 es la indicada para que exista una versión que Dylan nunca cantó, una versión que sólo han escuchado Juliana y Miguel.
No podré estar en la FIL personalmente, pero el miércoles 24, a las 19h00 en la sala Bolívar Echeverría del Centro Cultural Itchimbía, conversaré con Eduardo Varas (autor de Los Descosidos) vía skype. El evento se llama, muy convenientemente, “En línea”, y el tema será autores y libros 2.0 en el Ecuador del siglo XXI. Quiénes somos, qué nos une, qué nos separa, cómo se hace para vivir en nuestro país y tratar de escribir al mismo tiempo.

Por lo pronto, acá les dejo un track del iPod de Miguel. Es sobre la versión de “Don’t Think Twice it’s All Right” que aparece en uno de los capítulos. Ojo: no encontré videos de la versión en cuestión, pero encontré a Sophie Madeleine y estoy enamorado.
Nombre: Don’t Think Twice It’s All Right. Duración: 4:36 Artista: Bob Dylan Álbum: Before The Flood (disc 2) Puntuación: *****
Este tema presenta a quien a mi juicio es el personaje más intenso de la novela: Juliana. Tenía claro que esa intensidad era peligrosa y exigía ser cuidadosamente dosificada, por eso aparece poco y sus apariciones provocan efectos secundarios. Juliana pone esta canción tras enterarse de que hay un nuevo personaje en la vida de Miguel: su imagen freak del amor eterno. Él dice que es una versión grabada en 1966, pero la versión con la que trabajé la escena, la misma que escucho mientras escribo esto, fue grabada en 1974 y aún me afecta. Dylan canta-grita entre la rabia y la desesperación, como si esa mujer a quien le canta-grita estuviese en primera fila con otro y él quisiera asfixiarla con sus cuerdas vocales. Toca la guitarra acústica acelerando el pulso del tiempo y lo vuelve punk. El solo de harmónica hacia el final tiene tanto pulmón que me deja sin aliento. Así, de esa misma manera en la que me imagino a Dylan tocando esta canción, imagino a Juliana amando a Miguel. Quien ama siempre tiene la razón porque el amor es irracional.
En los primeros borradores, ahí donde ahora dice “Royal Albert Hall, 1966”, decía “Before The Flood, 1974” Horas antes de entregar la novela a mi editora decidí cambiarlo, me pareció que lo más dylanesco era inventar una versión de Don’t… para HD (también pensé en inventar una canción “inédita” de Dylan y soñé que alguien, en alguna parte del mundo, la buscaría hasta perder la cabeza). El Royal Albert Hall existe y está en Londres, pero Dylan no grabó su “Royal Albert Hall” Concert allí sino en el Free Trade Hall de Manchester. El concierto se popularizó con el nombre equivocado y la disquera le hizo honor al azar imprimiendo el álbum doble con comillas en el título. Por eso la noche del 17 de mayo de 1966 es la indicada para que exista una versión que Dylan nunca cantó, una versión que sólo han escuchado Juliana y Miguel.








