4.18.2009

Educación para adultos.


Me encuentro con alguien que me dice que no puede salir de su casa a menos que contraiga matrimonio, ante Dios y ante el hombre, con su novio. Esta persona pasa de los veinticinco y no es que viva encerrada ni mucho menos, pero vivir con su pelado así, en “unión libre”, o vivir sola, es algo que sus viejos simplemente no tolerarían y seguramente castigarían con el destierro, aplicando la silenciosa ley del hielo. Estamos hablando de alguien que viene de una familia conservadora y cristiana, alguien que ha crecido teniéndole miedo, pánico, al camino que los pecados construyen y que lleva hacia el infierno.

Difícil querer competir con la iglesia. Después de todo ellos ofrecen salvación y vida eterna, ¿quién tiene una mejor oferta? Ahora bien, como nada es gratis en la vida, la salvación tiene su precio. Tal vez Woody Allen tenga razón al decir que el cristianismo funciona como una terjeta de crédito: compre ahora y pague después. Pague después, con intereses. Pague después un precio inflado. Pague después lo que se comió hace un mes y le supo tan bien. Baile, goce, revuélquese tranquilamente porque sin importar cuán feliz esté siendo, al final le van a pasar una cuenta que lo dejará en la calle, solo, con hambre, con frío. Según la iglesia, tarde o temprano, todos tenemos que pagar.

Mi amiga, claro, no quiere matar a sus viejos de un infarto ni enemistarse con ellos para siempre. Entonces hablamos de educar a los viejos porque, ojo, los viejos sí que saben manipular y eso no está bien. Tus viejos pueden hacerte sentir como el hijo más irresponsable y desalmado del mundo sólo porque el tiempo no te dio para cenar con ellos una noche. Y si te dejaste una vez, lo más propable es que te vayas a seguir dejando hasta que pasen veinte años y te des cuenta de que tu vida no es completamente tuya. Un día te levantas, te ves sometido y, además, te sometes a tu propio veredicto, que puede ser el peor de todos.

Educar a los viejos significa hablar, hablar claro, sin esconder segundas intenciones y sin dejar abierta la posibilidad de una mala interpretación. Haciendo cuentas, cacho que conozco mucha gente que se muere por complacer a sus padres y que, en gran medida, pasan los días tratando de no decepcionarlos. ¿En qué momento se puso todo al revés? Casi que no se pueden tener compromisos ni con uno mismo, peor con los demás. Al final del día sobreviven los que construyeron la vida que soñaron para sí mismos.

Lo que más me aterra de todo este asunto es que mi amiga no quiere perder su estatus de hija ejemplar. O sea que lo que realmente le da miedo, lo que en verdad le asusta, es dejar de ser, ante los ojos de sus padres, una persona decente y correcta que se conduce por el mundo apegada a la moral y las buenas costumbres. Fuck that. Le digo que algún día tendrá que dejarse ver como es y que cuanto antes mejor. Le digo que lo que debe hacer no es pasar de un hogar a otro sino vivir sola un tiempo, sentirse sola, saberse sola, descubrirse en medio de esa soledad que, sí, es dura, pero nos revela verdades y nos construye sistemas de defensa.

Mi amiga baja la mirada y susurra un de ley, tengo que hablar con los manes, no pueden seguir controlando mi vida. Ojalá lo haga. Aunque no creo que lo haga pronto, tiene que bajarse de ese pedestal donde la han puesto desde niña y conocer la calle. Uno crece, se transforma en algo que tal vez no es lo esperado, ¿y qué?, así es, así tiene que ser. Mientras te puedas ver al espejo estarás bien, protegido, avanzando en la dirección indicada.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

amen

CARLA BADILLO CORONADO dijo...

Recuerdo que hace unos años pasó lo que tenía que pasar: aquel momento en que debía empezar a hablar, en casa, con mi propia voz. Y claro, mi madre saltó, dijo que prácticamente me desconocía, que se asustaba de muchos de mis pensamientos, y entonces dedujo que yo había sido entonces alguien diferente a la que ella creía, etc.

Justo en estos días recordábamos con mi madre aquella escena y me dijo que en realidad admira mi valentía para encarar muchas cosas, y que lo que tenía/tiene era/es miedo porque en muchas de las cosas que yo creo, ella de alguna forma está de acuerdo, con la diferencia de que ella no se atrevería a decirlas o llevarlas a cabo... y yo sí.

Estoy de acuerdo, tarde o temprano la boca de tu amiga se abrirá -y mientras más pronto mejor-, caso contrario será como un trueno... mientras más demore el silencio entre la luz del rayo y el estallido final... el ruido será más fuerte.

Abrazo andino.

PAOLA dijo...

Bueno yo tengo 28 años vivo aun con mi mama medio independiente se podria decir xq yo me mantengo salgo me voy llego cuando yo quiero pero aun me falta irme completamente y de eso tengo el apoyo de mi mama solo me falta el valor.
Me gusto lo que dices en parte me llego.
Como siempre es un gusto leerte
Saludos.

La Dama del Abismo dijo...

¿Colegio de monjas, verdad?
Esas actitudes hipócritas mutuas qué daño hacen a la familia, a la sociedad, a los demás, a uno mismo. Supongo que ser padre y no portarse de manera sobreprotectora debe ser aun más difícil que el deseo de ser un hijo independiente; sin embargo creo que muchos hijos no ceden y prefieren perder un poco de su libertad porque les es más cómodo seguir sus padres (comida lista, ropa limpia).

Juan Fernando Andrade dijo...

Carla, Paola y Dama,

gracias x sus comentarios.

no es sólo cuestión de dejar el hogar. c puede compartir techo con los padres y ser perfectamente independiente. la cosa es construir ese espacio. una jurisdicción propia.

eso

saludes!

Anónimo dijo...

de acuerdo con lo que dices JF. así vivo yo, tengo 25... el asunto en mi caso es ahorrar un poco antes de salir del hogar, resulta mas barato vivir con los viejos que solo... no se paga por arriendo, comida y servicios, el resto ya corre por mi cuenta... y bueno mis viejos han cachado que mi vida es mi vida, que soy un "adulto", que tengo mi "jurisdicción propia" que me la he ido construyendo con los años

buen post
saludos

d

Anónimo dijo...

Me recuerda al famoso poema, ya se que no te gusta la poesia y mucho menos Benedetti pero no me importa...

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino

y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

Dniel dijo...

Con el respeto que se merecen todos:

tu amiga esta en la verga, deberias aconsejarle de que debe de ser ella misma o sino su vida sera una mentira!!