7.18.2010

La segunda vida de Blanquito


Antes de que todo esto que ahora se llama Pescador hubiese empezado, Cordero me sentó frente a su televisor y me mostró “Filo de tocador”, un corto protagonizado, escrito y dirigido por Andrés Crespo. En ese lugar, Crespo es un director de cine ecuatoriano que acaba de ganar la Palma de Oro en Cannes con una película basada o no en la obra del Marqués de Sade. Curioso, Crespo tuvo un papel de dos líneas en “Crónicas”, la película de Cordero que estuvo en Cannes. Debí haberlo sabido entones, aquella fue una señal venida del futuro.


La historia transcurre en el set de un programa de televisión conducido por Diego “El niño” Arcos, conocido periodista deportivo guayaquileño. Arcos entrevista a Crespo y a Gustavo Navarro, el animador de TV farandulera que, en el corto, es el semental de la película. Y nada más. Crespo apostándole todo a un personaje que mucho tiene de sí mismo y haciendo un tipo de comedía sorprendentemente natural. Por lo menos yo me cagué de la risa y cuando terminamos de ver el corto miré a Cordero y adiviné. ¿Quieres trabajar con él?, pregunté. Asintió y desde esa tarde, sin saberlo, Crespo fue el protagonista de la película. Y claro, con esa pinta, yo sabía que los otros pescadores le dirían Blanquito y que tenía que ser una especie de misfit, un tipo que no se siente parte del lugar en el que vive, que intuye que el mundo tal vez no sea tan diferente a un pueblo pesquero manabita pero sí bastante más grande. Andrés no supo nada de esto hasta mucho después (por lo menos un año, ahora que lo pienso) pero una vez que entró Pescador se hizo carne en él, o quizás fue al revés. Al principio, allá por el 2007, la nuestra era una historia medio film noir, casi policial. El tiempo hizo su trabajo y la naturalizó. Pasamos de trabajar en función de la trama a vivir alrededor de los personajes. Y siento que tomamos el camino correcto. Es más, no me queda la menor duda.


Grabamos la última escena el miércoles 14 de julio a las 05h04 de la madrugada. La locación fue una hermosa casa futurista en el sector La morita, valle de Tumbaco. Para variar, terminamos contra reloj, estirando más allá de lo posible la noche. Cuando salió sol ya teníamos una película. Blanquito ha terminado su segunda vida y se prepara para ser editado, sonorizado y montado. Esta historia continuará…


La foto es de Coco Laso.

Más info en nuestra web: http://pescadorlapelicula.com/