10.17.2011

Zambra III


Mis padres… Los escuché pelear, al estilo de siempre. Ella decía cinco frases y él respondía con una sola palabra. A veces decía, cortante: no. A veces decía, al borde de un grito: mentira. Y a veces, incluso, como los policías: negativo.

Claudia tenía doce años y yo nueve, por lo que nuestra amistad era imposible. Pero fuimos amigos o algo así. Conversábamos mucho. A veces pienso que escribo este libro solamente para recordar esas conversaciones.

Raúl era el único en la villa que vivía solo. A mí me costaba entender que alguien viviera solo. Pensaba que estar solo era una especie de castigo o enfermedad.

Mientras decía esa frase tonta con lentitud, pude ver sus espinillas, su cara blanca y rojiza, sus hombros puntudos, el lugar donde debían estar los pechos pero de momento no había nada, y su pelo que no iba a la moda pues no era corto, ondulado y castaño sino largo, liso y negro.

…pues a mí me interesa mucho saber cómo estás, me dijo, y yo sonreí con una satisfacción en la que también respiraban el miedo y el deseo.

Mientras ella lloraba y empacaba sus cosas lo único que atiné a decirle fue esa frase absurda: se supone que es el hombre el que se va de la casa. De alguna manera siento, todavía, que este espacio es suyo. Por eso me cuesta tanto vivir aquí.

Hablábamos, todavía en la cama, a mediodía, sobre anécdotas de infancia, como hacen los amantes que quieren saberlo todo, que rebuscan en la memoria historias antiguas para poder canjearlas, para que el otro también busque: para encontrarse en la ilusión de dominio, de entrega.

En lugar de escribir, pasé la mañana tomando cerveza y leyendo Madame Bovary. Ahora pienso que lo mejor que he hecho en estos años ha sido beber muchísima cerveza y releer algunos libros con devoción, con extraña fidelidad, como si en ellos latiera algo propio, alguna pista sobre el destino. Por lo demás, leer morosamente, echarse en la cama largas horas sin solucionar nunca la picazón en los ojos, es la coartada perfecta para esperar la llegada de la noche. Y eso espero, nada más: que la noche llegue pronto.

Comenzábamos a acostumbrarnos, sin embargo, a esas sorpresas: acabábamos de entrar al Instituto Nacional, teníamos once o doce años, y ya sabíamos que en adelante todos los libros serían largos.

Vino Eme, por fin. Me dio, como regalo de Navidad, un frasco de magnetos con cientos de palabras en inglés. Armamos juntos la primera frase, que resultó, de alguna manera, oportuna: only love & noise.

…me alegra muchísimo que hayas vuelto a escribir, agregó. Me gusta lo que te pasa cuando escribes. Escribir te hace bien, te protege.

Queremos ser actores que esperan con paciencia el momento de salir al escenario. Y el público hace rato que se fue.

Hoy inventé este chiste:
Cuando grande voy a ser un personaje secundario, le dice un niño a su padre.
Por qué.
Por qué qué.
Por qué quieres ser un personaje secundario.
Porque la novela es tuya.

7 comentarios:

J. José Alomía dijo...

donde se consigue?

Juan Fernando Andrade dijo...

hey,

lo vi en un mr books guayaco, x lo tanto asumo q lo tienen en todos sus locales.

buen provecho...

Anónimo dijo...

JF: al mejor estilo Alta Fidelidad (Nick Hornby), cuales serían tus 5 libros infaltables de autores que, a tu buen saber y entender, representen el futuro de la literatura en castellano??

Lenny

Juan Fernando Andrade dijo...

Lenny,

si t fijas en los "logros profesionales" (premios, traducciones, etc), yo diría q los infaltables son, sin ningún orden particular: Alejandro Zambra, Daniel Alarcón, Juan Gabriel Vázquez, Andrés Neuman, Santiago Roncagliolo y Antonio Ungar.

si me preguntas mis favoritos... uff, no serían 5 sino muchos más... voy a tratar d hacer una lista y t la cruzo

saludes!

Rayadecal dijo...

Pika, por favor comparte la lista con todos. No incluirías en ese neo-Olimpo a Antonio Ortuno ? Te recomiendo 'Recursos Humanos', una novela muy bien trabajada, similar tal vez a 'Then We Came to the End.' Abrazo

Anónimo dijo...

gracias JF... entiendo lo cruel de este tipo de listas, siempre alguien queda afuera, unos cuantos ingresan por "tráfico de influencias" y otros tienen demasiada mala fama como para agradar al gran público, etc. etc.

sin embargo de estas "injusticias", esperaré la lista...

y hablando de Roncagliolo y literatura en castellano...

http://www.soho.com.co/zona-cronica/articulo/mario-vargas-llosa-la-ultima-entrevista-su-ano-como-premio-nobel/24744


Lenny

Francesco Sinibaldi dijo...

Sobrio y silente.

El viento,
el dulzor de
la noche que
viene dichosa
como un dulce
pájaro cuando
el canto regresa.

Francesco Sinibaldi