Viéndolo bien, el afiche tiene su onda Tom Sawyer y Mark Twain debió haber estado muchas veces en lugares así. En nuestro caso, claro, sería más acertado compararlo con Un hombre y un río, la novela del escritor manabita Horacio Hidrovo, que ocurre en locaciones similares. Y sí, tocar en Samborondón es como llegar al otro lado del río y darse cuenta de que ahí la gente hace las cosas de manera distinta. Por suerte, nuestra música es la misma en todas partes.
4 comentarios:
Juancho,
Recibe un abrazo hermano, espero que te vaya muy bien. Hace años que no nos vemos.
Me llamó la atención tu comentario, me gustaría saber cómo hacen las cosas en Samborondón??
Pablo
hola Pablo,
tanto tiempo... nada, me refería a q tocar en Sambo tiene una onda distinta a hacerlo en Gkill. el público es otro, su punto de partida no es la música (al contrario del público en Diva Nicotina, xej), pero sí el d llegada, si la sabes manejar. nos fue bien, nos costó pero conectamos con la gente y al final fuimos todos uno.
saludes
Válido el comentario.
Saludos
HOLA PABLO QUIZIERA POR FAVOR UN COMENTARIO SOBRE EL CORO CIUDAD DE QUITO SE QUE ESTAN PREPARANDO LA ZARZUELA LUISA FERNANDA Y LUEGO SALDRAN DE GIRA A GUAYAQUIL DONDE INTERPRETARON LA OPERA CARMEN ,HACE UNOS MESES.... LUEGO IRAN A CUENCA PARA OTRA PRESENTACION.
GRACIAS
Publicar un comentario