8.15.2008

Este man hizo el afiche de Pulp Fiction.


Quito, 1966. El pequeño Jaime se levanta pensado que este día será como cualquier otro, desayuno, lavada de dientes, baño, televisión y juegos. Al salir de su cuarto, siente un silencio extraño, sospechoso, siente también que la casa es más grande de lo que era anoche, cuando se acostó. Camina por los pasillos, despacio, como quien pisa por primera vez suelo ajeno, esperando que todo vuelva a la normalidad como por arte de magia. Hay miedo, después de todo, el pequeño Jaime sólo tiene seis años y está a punto de descubrir que su familia, papá, mamá y hermanos, van rumbo a Nueva York a perseguir un futuro que no sea el que los espera en Ecuador. No lo han abandonado, pero él siente que sí. La verdad es que su familia no tuvo recursos para llevarlo en ese primer viaje y lo dejó al cuidado de sus tíos. Un año después, el pequeño Jaime se embarca, aterrorizado, estrujando hasta el último segundo la pierna de su tío, en un avión que lo llevará a la Gran Manzana. Cuarenta y un años después, regresa a Quito, sólo por unos días. En su mente, Quito permaneció bloqueada durante décadas enteras, eso que no podemos recordar porque nos atrofia. Ahora se llama James Verdesoto y se gana la vida diseñando afiches de películas, de grandes películas, de películas que todos hemos visto y recordamos, en parte, por el afiche.



Lo conocí hace un mes, más o menos, en circunstancias civiles, pongamos que en una cena. Quien me invitó, me había contado que James era de lo más fresco, tranquilo, relax. Yo pensaba que si alguien tenía razones para sobrarse, era él, el man que diseñó, entre muchos otros, los afiches de películas que me marcaron para siempre: Pulp Fiction, American Psycho, Man On The Moon, Snatch, Monster’s Ball, Before Night Falls, Y Tu Mamá También y hasta The Diving Bell And The Butterfly. I mean, oh my fucking God, this guy is a fucking genius, no solo por hacer lo que hace como lo hace sino por escoger con tan afilada puntaría sus proyectos (aunque en rigor, son los proyectos los que lo escogen a él) Y sí, James no es sólo buena onda, es hasta tímido y nervioso, como los chicos cuando hacen una travesura y saben que tarde o temprano serán descubiertos.



Cuando llegó a Nueva York, James se instaló en la casa de sus padres, en el Bronx, un barrio famoso por lo rudo y peligroso. Los papás de James no estaban interesados en nada que tuviera que ver con el arte, les importaba subsistir y dar educación y salud a sus hijos. Él cuenta que era un niño solitario, que aprendió a dibujar calcando dibujos que veía en revistas y que una profesora lo ayudó a entrar a The High School of Art and Design. Luego, gracias a un programa de becas de la era Jimmy Carter, pudo entrar a Parsons, el mejor sitio para estudiar artes gráficas en los ochentas. Estando todavía en la universidad, James empezó a trabajar para la compañía Miramax, que por esos días producía los ahora clásicos modernos del cine independiente gringo (cosas como The Crying Game y Sex, Lies and Videotae, cuyos afiches también son Verdesotos). En 1993, James y su socio Vivek Mathur, fundaron Indika, su propia compañía, y desde entonces no han parado de acumular triunfos.



Hoy, en el Pabellón de Cristal del Centro Cultural Itchimbía (Quito), se inauguró la exposición El arte del afiche cinematográfico, donde se muestran ochenta trabajos de James Verdesoto Sánchez. La exposición permanecerá montada hasta el 31 de agosto. Gran estreno, no se lo pierda.
La página oficial de Indika: http://www.indika.com/

4 comentarios:

juan manuel granja dijo...

el catàlogo de los afiches está muy bueno, saludos jf

diegoLARAsaltos dijo...

un gusto encontrar tu blog...

saludos.

d.

Juan Fernando Andrade dijo...

JuanMa y Diego,

gracias x pasar x acá. Verdesoto, el mejor ecuatoriano!!!

LUIS VELA III dijo...

El talento latino salta a la vista.
La pucta fucking money guita..
Me quede estupefacto al saber que Verdesoto era el diseñador de varios afiches que me regustaban y pensaba que gringos eran sus creadores.
Salud!!! por Verdesoto..