6.25.2009

Run, Murakami, Run


De un tiempo acá me ha dado por hacer algo de ejercicio físico. Moverme. Sudar. No voy al gimnasio ni tengo personal trainer ni nada por el estilo. Tengo una máquina en casa en la que me subo durante cuarenta y cinco minutos diarios. Me gustaría decir que lo hago disciplinadamente durante los cinco días laborales de la semana, pero no puedo, estaría mintiendo. A veces el ánimo no me da, el tiempo no me alcanza o, simplemente, los abusos cometidos la noche anterior me lo impiden. Sea como sea, trato de hacerlo siempre que sea posible y la verdad es que, aunque todavía no logro disfrutar de la responsabilidad que tamaña empresa conlleva, disfruto de sus recompensas.

Todavía no me he convertido (tal vez nunca lo haga) en ese man que como Kevin Spacy en American Beatuy, sale de su casa en mallas y corre con la espalda erguida y gafas oscuras por su barrio. No estoy ahí. Por ahora soy algo así como un atleta en el clóset. No. Tampoco. Ni tanto. De pronto estoy más cerca de un ama de casa que hace ejercicios frente a la tele y no se lo cuenta a sus amigas, que todos los días caminan/trotan impunemente alrededor de un parque. Sí, eso. Aunque bueno, yo prefiero hacer ejercicios con música que con tele. El tiempo y la emoción pasan más rápido a través de la música. La música correcta te contagia, te anima, te sirve de banda sonora y a veces te hace pensar que vas ganando, al frente, tu frondosa cabellera meciéndose en cámara lenta y en las gradas tu amada con el corazón en la mano, ¡ja! Al principio pensaba que la tele haría volar el tiempo. Error. El tiempo se divide en bloques y se dilata de la manera más cruel y descarada durante los comerciales. Las excepciones a la regla son películas y noticieros. Aun no descubro porqué estos dos generos funcionan distinto al resto, pero lo hacen.

Como podrán darse cuenta, trato de no darme cuenta de que me estoy ejercitando. Entiendo que esto no es lo correcto, lo saludable ni lo que recomiendan los expertos. Y de a poco, creo, espero, me voy acercando a ese momento en el que disfrute plenamente de la actividad física per se. Mientras tanto, me armo de valor, subo al aparato y trato de rockear.

Empiezo a leer What I Talk About When I Talk About Running, libro testimonial, relajado y free style del gran Haruki Murakami. En sus páginas, Murakami cuenta qué lo llevó a correr todos los días durante una o dos horas. Habla de los cambios de su cuerpo, de su mente y, sobre todo, los cambios que el políticamente correcto vicio de correr ha traído a su oficio de escritor. Y hasta ahora encuentro increíbles todas sus analogías. Cada libro es una carrera, cierto. Hay carreras cortas y carreras largas, cierto. Escribir no es oficio de velocidad sino de resistencia, cierto. Dedicarse a escribir y a publicar y tratar de vivir de esto no tiene nada, pero nada, que ver con una competencia donde se gana o se pierde, súper cierto. Hay días buenos y días malos, pero lo importante es correr y escribir a diario para mantener el estado físico y no perder las fuerzas, cierto.

Ciertos días me cuesta un montón de trabajo subirme a la puta máquina esa. A veces consigo odiarla sólo con verla ahí, sacándome pica, inmensa en su vanidad pues sabe que está en lo correcto y que me hace falta. Entonces pienso: a la mierda, algo que sea tan difícil, que cueste tanto, no puede ser tan bueno. Pero cuando han pasado los tres cuartos de hora y estoy derrumbado en el piso, agitado y empapado, soy otro. Luego me meto a la ducha, me visto y uso las fuerzas recién adquiridas para la batalla más grande de todas: sentarme frente a la computadora y empezar a escribir.



Pain is inevitable. Suffering is optional.

…In the novelist’s profession, as far as I’ve concerned, there’s no such a thing as winning or losing. Maybe numbers of copies sold, awards won, and critics’ praise serve as outward standards for accomplishment in literature, but none of them really matter. What’s crucial is whether your writing attains the standards you’ve set for yourself. Failure to reach that bar is something you can easily explain away. When it comes to other people, you can always come up with a reasonable explanation, but you can’t fool yourself. In this sense, writing novels and running are very much alike. Basically a writer has a quiet, inner motivation, and doesn’t seek validation in the outwardly visible.

In long-distance running the only opponent you have to beat is yourself, the way you used to be.

Sometimes when I run, I listen to jazz, but usually it’s rock, since its beat is the best accompaniment to the rhythm of running. I prefer the Red Hot Chilli Peppers, Gorillaz, and Beck, and oldies like Credence Clearwater Revival and the Beach Boys. Music with as simple rhythm as possible. A lot of runners now use iPods, but I prefer the MD player I’m used to. It’s a little bigger than an iPod and can’t hold nearly as much data, but it works for me. At this point I don’t want to mix music and computers. Just like it’s not good to mix friends and work, and sex.

It might be a little silly for someone getting to be my age to put this into words, but I just want to make sure I get the facts down clearly: I’m the kind of person who likes to be by himself. To put a finer point on it, I’m the type of person who doesn’t find it painful to be alone. I find spending and hour or two every day running alone, not speaking to anyone, as well as four or five hours alone at my desk, to be neither difficult nor boring. I’ve had this tendency ever since I was young, when, given a choice, I much preferred reading books on my own or concentrating on listening to music over being with someone else. I could always think of things to do by myself.

Emotional hurt is the price a person has to pay in order to be independent.

When I’m criticized unjustly (from my viewpoint, at least), or when someone I’m sure will understand me doesn’t, I go running for a little longer than usual. By running longer it’s like I can physically exhaust that portion of my discontent. It also makes me realize again how weak I am, how limited my abilities are. I become aware, physically, of these low points. And one of the results of running a little farther is that I become that much stronger. If I’m angry, I direct that anger toward myself. If I have a frustrating experience, I use that to improve myself. That’s the way I’ve always lived. I quietly absorb the things I´m able to, releasing them later, and in as changed a form as possible, as part of the story line in a novel.

As I run I tell myself to think of a river. And clouds. But essentially I’m not thinking of a thing. All I do is keep on running in my own cozy, homemade void, my own nostalgic silence. And this is a pretty wonderful thing. No matter what anybody else says.

8 comentarios:

C. Luisa Ugueto L. dijo...

Increíble!!!

Gracias por el dato del libro... Sucede que corro todos los días... sucede que he leído a ese escritor... sucede que me gusta escribir y que quisiera hacerlo mejor... (porque si... nada más) Gracias...Voy a buscar ese libro....

Anónimo dijo...

Loco comparte con la people un playlist para correr, se agradeceria

La china fuera de la CAJA dijo...

A veces veo el ordenador y sé que tengo que escribir, pero no puedo, no tengo fuerzas, a veces odio a esa página en blanco con el cursor insistente.
Pero cuando logro manipularlo, subyugarlo a mi voluntad, es un placer muy personal, comparable a la energía que enchufa una carrera persiguiendo tu propia sombra, buscando llegar a tiempo al 'tiempo' futuro.
A Murakami no lo he leído, me lo anoto.

Anónimo dijo...

"pain is inevitable, suffering is optional." es una frase atribuida a un autor desconocido.. NO ES UNA FRASE DE Murakami.

sandra dijo...

Muy intersante tu blog, me gustó, lo voy a seguir. Estoy desde hace algún tiempo queriendo comprarme una caminadora, la visualizo en el lugar exacto donde va a estar y a mi con mi ipod bajando esas libras y quedando papelito como hace un par de años. Mi esposo no está de acuerdo porque yace (a lado de donde iría la caminadora) el leg magic que fue inventado por un ente diabólico y me niego a usar.
Te invito a micafeblog.blogspot.com

Saludos!

Juan Fernando Andrade dijo...

personal

1. el ejercicio da fuerzas y esas fuerzas pueden usarse para escribir.
2. el running playlist vendrá pronto muy pronto.
3. lo q dice anónimo (lector siempre atento) es cierto. no es una frase d M, pero la subrayé y quise compartir.

eso

saludes

kros dijo...

Pues es verdad que la musica bien escogida ayuda a sobrellevar el esfuerzo de hacer ejercicio sobre todo para quienes no hemos dio muy afecto al mismo.

En lo personal cuando hago ejercicio mi plalist incluye
space truckin Deep Purple
sunshine of your love Cream
talk dirty to me Poison
runnig with the devil Van halen
back for more Ratt
livin on the edge Aerosmith
one and the same Audioslave
slave to the grind Skidrow
on the other side Strokes
knocked Up Kingsofleon

Cuando nos pasas la tuya

Anónimo dijo...

Debes correr en exteriores, correr en una caminadora no es ni la mitad de la experiencia. Inténtalo