En julio pasado el mundo se
partió en dos bandos, los que amaron El
Caballero de la Noche Asciende y los que la odiaron. Muy a mi pesar debo
incluirme en la segunda categoría. Y no es que haya sido íntegramente una
tragedia, nada que ver, pero sin duda no estuvo a la altura de sus
predecesoras. Para ser benévolos digamos lo mismo que han dicho muchos críticos:
fue un final digno para la saga. Eso, un final digno pero no mucho más. Supongo
que habían demasiados cabos que no podían quedar sueltos y eso comprometió el
final de la trilogía. Sea como sea, ahora que ha pasado el temblor aparece una
nueva esperanza.
De todo lo que se ha escrito
y dibujado acerca de Batman, que es mucho y mucho de eso bastante bueno, uno de
los mejores episodios se llama El
Caballero de la Noche Regresa, del escritor Frank Miller. En esa novela
gráfica, que recomiendo como otros recomiendan comulgar, encontramos a Bruno
Díaz un poco entrado en años y retirado del oficio de vigilante por una década.
Como cabe suponer, Ciudad Gótica está en manos de criminales y políticos
corruptos (¿qué ciudad no lo está?), pero más allá de eso el señor Díaz está en
manos de su propia psicosis y enfrenta la gran tragedia de su especie: al dejar
de ser Batman, se ha quedado sin razón de ser, sin vida, y su clóset se ha
llenado de fantasmas y esqueletos. Pero al ver la podredumbre que azota su
pueblo natal, y contra las recomendaciones de Alfred, decide volver a sabiendas
de que ya no está en edad para eso. Entonces, viejo y cansado pero todavía
salvaje, recupera la máscara y la capa y enfrenta a una pandilla futurista
conocida como Los Mutantes. Pero lo mejor no es eso sino que una vez derrotado
el jefe de Los Mutantes –una criatura enorme como un gorila– los delincuentes juveniles se autobautizan
como Los Hijos de Batman y ahí sí empieza lo bueno. Ciudad Gótica se confunde
entre la anarquía y una revolución extraviada que no sabe bien qué es lo que
quiere ni para quien trabaja.
Todo esto sólo es para
decirles que El Caballero de la Noche
Regresa ha sido adaptada al cine (en rigor, al video) en una película
animada que consta de dos partes y cuya primera mitad ya se puede ver. Para mí
esta es la auténtica venganza de los hijos de Batman, es decir de los fans que
nos quedamos vestidos y alborotados –y tibios– con el final de la trilogía
dirigida por Christopher Nolan. Ahora sí podemos ir en masa por las calles
persiguiendo el origen de la batiseñal.
(El Diario, 07/10/12)
2 comentarios:
Buena adaptación, sin dudas, se comen parte de las reflexiones del héroe pero supongo son sacrificios de pasar de un medio a otro.
Ojalá para la segunda parte sepan llevar adecuadamente el papel de Superman, que es ahí donde se gesta el core de la historia (a mi entender) Superman como parte del poder establecido y Batman como la subversión, ese escenario donde sabes que lo establecido está podrido aunque tengan por abanderado a un héroe y desde la clandestinidad surge esa reacción encarnada por el anti-héroe, en esta historia Batman.
Tiriel
sí, bro, nada mejor q el mismísimo libro... igual está bueno q estos comics d culto, todos increíbles, sean tomados más en serio a partir d estas adaptaciones... harán Arkham Asylum????
saludes--
Publicar un comentario