7.28.2008

El factor Batman


Desde el estreno de El caballero de la noche, siento que vivo en un mundo mejor. Este feeling no me viene directamente de la película, aunque sin ella no existiría, sino más bien de la reacción del público. Que una cinta tan dura, cruda, psicótica, melodramática y exacta como esta, rompa records de taquilla alrededor del mundo me parece, por decir lo menos, un rayo de luz al final del túnel.

La vi exactamente a las 00h00 del jueves pasado, es decir, cerrando la noche del miércoles. Hice casi tres horas de cola y estuve sentando en el piso y estuve apretujado por las ansias y tuve miedo de permitirme ir al baño y que todos entraran antes que yo y me dejaran sin butaca. Mis expectativas rozaban la estratósfera. Años atrás, cuando vi Batman Begins, quedé francamente perturbado, esa película me movió el piso de tal forma que jamás he podido volver a caminar en horizontal. Yo, que soy un defensor irreductible del Batman-Michael-Keaton de Tim Burton, así como feroz enemigo de los remedos vulgares y escandalosos que el director Joel Schumacher hizo del hombre murciélago, no tengo empachos en afirmar que El caballero de la noche es, hasta la fecha, la mejor entrega que sobre el vigilante de Ciudad Gótica se ha parido.



No vamos a entrar en cavilaciones ni análisis de la cinta porque las encontrarán mucho mejores en otros lugares. Me interesa, tanto y a veces más que la película en sí, el síndrome vida post-caballero de la noche. Todo el mundo habla de ella como si el cine hubiese vuelto a nacer. Los críticos internacionales, tucos, independientes y hasta conservadores, están de acuerdo en que este nuevo Batman no tiene nada que ver con un comic book, sino con un drama policial de la raza del Heat de Michael Mann. La gente no puede creer lo bueno que es el Guasón de Heath Ledger y desde ya apuestan por un Oscar póstumo. Y en nada se equivocan. Este Joker, lo escribí en una reseña para El Diario de Manabí, es de la talla de Norman Bates (de la Psicosis de Alfrted Hitchcock), del Dr. Hannibal Lecter (de El silencio de los inocentes) y del demente Anton Chigurh interpretado por Javier Bardem en No es país para viejos. Este Joker asusta de verdad, te da pánico, es un tipo totalmente fuera de control que podría poner al mundo en llamas en cuestión de segundos y, lo peor que es también lo mejor, tiene un argumento sólido, muy sólido: el caos es la única salvación posible. Pero eso ya lo saben o lo sabrán pronto, cuando la vean, porque no pueden permitirse una existencia exenta de El Caballero de la noche.

Esta película es un triunfo de todos. De pronto vuelvo a confiar en el gran público que, lejos de escandalizarse o ignorar este secreto del mal, lo abraza y lo celebra y reflexiona al respecto con una lucidez arrolladora. Últimamente, cada vez que entro en una habitación donde se han reunido un grupo de personas, siento que la energía ha cambiado, la gente está feliz e impresionada y, lo más importante, se siente en buenas manos. Batman, qué duda cabe, tiene problemas, serios problemas mentales, pero los usa para el bien o para lo que él cree es el bien y, al final del día, cumple, aunque con el transcurso de las horas se pierdan vidas. Nosotros, que también tenemos problemas mentales pero no nos atrevemos a ventilarlos por las noches bajo el amparo de una máscara y una capa, hemos sido bendecidos con el héroe que necesitamos, no el que nos merecemos. A quien sí merecíamos, hace rato, es a un villano como este nuevo Guasón, que actúa sin misericordia.

10 comentarios:

-José Antónimo- dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
-José Antónimo- dijo...

La acabo de ver y para qué, muy buena... quizá solamente el final me molestó un poco, el discurso de Gordon parece que trata de resumir "lo que hemos aprendido hoy, niños"; me recuerda un poco a los finales de algunos capítulos de He-Man en ese sentido.

Me encanta lo que se hizo con el personaje del "Guasón", no sólo por la actuación que es brutal sino desde la concepción del personaje y el lugar que ocupa en la trama: ese dato de que el man no planea, es anárquico, es "el perro" lo hace único frente a los demás actores, incluido el otro loco.

Y hubo un momento surrealista en el que escuché a Harvey Dent gritando "Ray Charles! Ray Charles!"; pero resultó que estaba llamando a la chica Rachel. Y yo que pensé que era un melómano. En fin.

Saludos.

Tiriel dijo...

Es impresionante la reinvención del personaje del Joker. Es macabro, siniestro, canalla, inescrupuloso, demente, psicópata. Reinventa y supera al Joker de Nicholson, algo que no era ni de lejos fácil de conseguir.

Por lo demás, parece una película de drama, los personajes son sumamente complejos y alejados de la superficialidad con que suelen tratar el comic.

No puedo esperar para ir a verla nuevamente.

Como bien dices, te devuelve la fe.

Eduardo Varas C dijo...

Más que una reinvención, lo que hay dentro de la película es la relación directa de una obra con su tiempo. Lo que desentraña "The Dark Knight" es que la situación política no es ajena a una realidad psíquica. El Guasón es más que un deudor de Lecter o Chigurh es un deudor del terror que se ha generado, tanto en ciudad Gótica como en cualquier otra ciudad que haya servido de modelo para esta versión más "realista" del pueblo de Batman.

Batman ha generado terror entre los criminales, entonces surge una respuesta, su casi hermano, su otra mitad (el "you complete me" jerrymaguiresco lo resume a la perfeccción) y ese Guasón es la medida precisa. El terrorista, el que no tiene ningún tipo de código, sólamente el caos. ¿Cómo se puede enfrentar a un villano que lo único que desea es caotizar, destruir, la anarquía? Cuando quema el dinero no hay marcha atrás. Ante ese tipo de enemigo, pues hay que romper las reglas. El caos perfecto. Batman es el paria, el que puede tomar esas decisiones, lo dice Alfred. La toma, violenta la privacidad de toda la ciudad para poder ubicar al Guasón, tal como el gobierno norteamericano hace con sus ciudadanos, con una finalidad casi parecida. "Es inmoral", le dice Lucius Fox. Batman lo sabe, y sabe que ese tipo de acciones deben tener consecuencias, buenas y malas, porque hay una intención de fondo: "La gente debe ser premiada por su fe", pronuncia como cierre.

Y el paria acepta lo que debe ser en medio del terror: el héroe que se necesita la ciudad, no el que se merece.

La prte del bote, cuando empiezan a votar por decidir si reventar o no el otro es una clara evidencia que en tiempo de terror hasta las elecciones son manifestaciones del terror...

y ya creo que me fui de largo..

Saludos

Andres dijo...

batman: the dark knight: la pelicula que necesitabamos y nos mereciamos.

Danielo dijo...

Eduardo Varas tiene un gran punto. El discurso político de la peli si debería ser tomado en cuenta. Dónde está, de lado de quién: es una apología a nuestros tiempos de terror, o una justificación del neo-conservadurismo?
No tenemos los heroes que merecemos, si no los que necesitamos...si uno se pone a pensar eso a gran escala, capaz mucha gente sin criterio le daría la razón a Bush o al PSC...por ejemplo.
Pero supongo que eso es hilar fino, y es letra de otro blog.
La película, como película, y por todo lo que se ha dicho y visto en ella es seguro algo que mucha gente debería ver...y sacar sus propias conclusiones. A mi me pareció muy buena, hace mucho que no disfrutaba tanto de un blockbuster.

Para los interesados en saber detalles tecnicos de la peli, chequen esto:

http://www.ascmag.com/magazine_dynamic
/July2008/TheDarkKnight/page1.php

Carlos F. Intriago dijo...

despues de leer tu cometario de la peli y de leer los cometarios de reaccion por tu contario (ya mi hice bola), solo puedo decir una cosa... -mierda ya no puedo aguantar mas tiepo sin verla!!!! y lo peor es que todo el mundo me recuerda mi "irresponsabilidad".. ya te viste el caballero de noche?.. olle que bakan la nueva de batman... que pelicula para mas arrecha.. y los aniñei.. osea the dark knight de lo mejor!!... pero ya falta poco.. al fin este fin de semana me la voy aver!!!

Juan Fernando Andrade dijo...

la batiseñal nos convocó,

el factor Batman. en todo el mundo. en todos nosotros. sí, d acuerdo, la relación CG-Mundo real es escalofriante. quién hace lo correcto? Harvey Dent, sin duda, pero ya ven cómo le fue. x ese lado, ganó el Guasón, q lo corrompió todo y casi corrompe a Batman.

creo q tenemos tema para largo.

abrazos

Carlos A. Vera dijo...

Broder, el contenido político es evidente.
Un aporte más: Mira lo que tienen en común Batman y Travis (Taxi Driver):

Ambos sedientos de justicia, deciden prepararse y limpiar las calles por su propia cuenta. Es la misma motivación. La diferencia, es que uno es nija y millonario y el otro ex convicto de Vietnam y taxista. Pero ambos buscan lo mismo y reciben y dan bala por lo mismo.

Batman, más allá de los juguetes, es el más humano de los superhéroes porque no tiene super poderes. Su motivación es el odio. El odio a la delincuencia, a la corrupción, a la injusticia. José Martí decía algo similar, decía que el amor a la patria es el odio a quienes la oprimen.

Y eso es lo que más me gusta de este Batman: es humano. Tiene una historia y una razón para hacer lo que hace. Igual pasa con el Guasón, cuyo magnífico papel, empieza en la creación de un guión sólido y justificado.

abrazo pescao

LUIS VELA III dijo...

Bacan tu blog.
Saludos